Él tuvo razón, aunque
me cueste aceptarlo… tuvo razón, nunca han de repetirse las cosas, mucho menos
el primer amor, si amaste con locura y pasión, no esperes que vuelva
nuevamente, ya que no se dará la ocasión, son como arrancar las hojas de un
arbusto del cual no cuida Dios, el amor a veces es intocable y cuando logras
alcanzarlo descubres porque es tan difícil tenerlo, y es ahí cuando
le das la razón, tanda dicha no pueden tener todos, dentro del amor descubres
el cielo, ahí te mira dios, postrado en su trono , te sonríe y te abraza, el
amor son ángeles y capullos, te sonríen y te adornan cuando alcanzaste su
cielo, parece felicidad eterna, ahí no existen los problemas, ya que ellos se
encargan de cubrirlos con sus besos, el amor te adorna y te
envuelve, te pasea por todos los rincones gloriosos que alcanzaste por suerte,
levanta el vuelo tu alma, se refresca en los cantaros plateados que abundan en
las nubes esponjosas , arco iris de infinitos colores te rodean, ahí se juega
con los ángeles noche y día ellos te contemplan, te
sientes como uno de ellos, te sientes en total realeza, los amaneceres son
eternos… desde ahí miras como emblanquece mas su centro, cada día se limpia el
cielo, y las nubes envuelven sus secretos, ahí no se existe el
karma, ahí no existe el miedo, el amor va parejo, especies de todo
tipo te engrandecen, te alaban y te cargan, tu bailas junto a ellos, tu ríes en
el cielo… ahí no existe el llanto, pues lagrimas dejaste antes de alcanzar su
techo, el amor tiene muchas cualidades, no tiene defectos… te
acompaña sutilmente en las noches, mientras juntos miran el universo, y
junto a estrellas grandiosas se mezclan esos sueños, la luna gira
como bolas de boliche pintando el espacio con un color inconfundible, mientras
los ángeles ocultos suspiran desde su escondite, desde aquella nube
donde amaneces junto al amor, alrededor están las aves, ellas cantan
y te despiertan sutilmente, tu les das permiso para echar su vuelo, el
mar que aprecias desde arriba parece otro cielo… Todo mágico, todo
incierto… todo perteneciente al cielo… el amor, el que te llevo ahí… se acaba
de pronto, ya no despiertas en las nubes, ya no despiertas en el cielo, en tu
mundo ahora hay llanto, en tu mundo ahora hay miedos, en tu mundo habita
infiernos, las aves ya no hablan, las aves ya no cantan, los ángeles no
existen, ya no te bailan ni te cargan, Dios no te conoce, pues ya no habitas en
su cielo, el amor cerró sus puertas, se esconde junto al secreto que envuelven
esas nubes que limpian grandes cielos, tu vida se desvanece junto al ocaso, y
tu lagrimas frías intuyen el fracaso pues culpa tuya no es que ahora
el cielo no te haga caso, el amor, aquel inalcanzable exprimió su amor mientras
bailabas con la noche, pues al despertar lo hiciste en llanto, pues del
cielo caíste, sin aviso, sin señales, la soledad ahora seca tus lagrimas
saladas, el silencio te carga y el sin amor canta sin ritmo, al sentir la
derrota te arrastras hacia el olvido y decides empezar nuevamente, y cuando lo
haces, fatal descuadre, estío tras estío adornaran tus sueños, la esperanza ha
volado de tus ojos, tu sangre ya no es sangre… el amor quedo en el aire, en el
más grande de todos, aun lo recuerdas, pues como olvidar que algún día
volaste junto a ellos y tocaste grandes mantos, despertaste junto a aves
y bailabas en los cielos… Él tuvo razón… aunque me cueste aceptarlo,
nunca han de repetirse las cosas, mucho menos algo tan sagrado como lo fue el
primer amor.